Senador Girardi: “Llamo a los parlamentarios a no ser rehenes de los intereses económicos”
Lorena Cruzat

El presidente del Senado emplazó además a los legisladores a no atender a la publicidad de las empresas para impedir el proyecto de Ley de Rotulación Alimentaria. Especialistas aseguraron que la mala alimentación además de producir graves problemas de salud aumenta el gasto público en prevenirlas y tratarlas.
Con el compromiso de los votos del oficialismo, se espera la aprobación en el Senado de la Ley de Rotulación de Alimentos, ocasión en que “el país demostrará si es una sociedad anónima o un república democrática”, según advirtió el parlamentario.
“Los objetivos económicos han llegado a tal punto, que no sólo han realizado un gran lobby, sino que han amenazado con bajar auspicios de eventos solidarios como la Teletón”, indicó Girardi.
“Nosotros vamos a aprobar este proyecto, y hago un llamado a los parlamentarios a no ser rehenes de los intereses económicos y a pensar en los niños de Chile. Como presidente del Senado estoy dispuesto a buscar todos los acuerdos para su aprobación, ellos van a defender la vida de los niños, la que todos respaldan, salvo el mundo empresarial y sus emisarios está empeñados en rechazar”, declaró Girardi.
El senador indicó además su disposición a revisar los dos puntos conflictivos de este proyecto, los que incluyen una regulación de alimentos al interior de universidades y restricciones a la leche materna sucedánea.
Los estudios citados por los parlamentarios indican que a los productos dulces se les incorporan grandes niveles de sal, no para dar un mejor sabor, sino porque es una mezcla adictiva que permite el consumo habitual de éste.
Además, señalaron que la gente debe estar bien informada sobre lo que consume. Por ejemplo, explicaron que nadie sabe cuando compra un pollo que se le inyecta agua con sal o que tomar una Coca-Cola de medio litro equivale a consumir ocho terrones de azúcar.
Según los doctores que acompañaron el informe, los efectos nocivos del consumo de azúcar y sal no son una novedad y sus consecuencias se verían reflejadas no sólo en la salud de las personas sino también en el gasto público que se destina al tratamiento de las enfermedades derivadas de la mala alimentación.
“A nivel mundial se estima que la obesidad genera el 7 por ciento del gasto en salud. Es un impacto negativo en el tratamiento de ella y sus enfermedades asociadas. Si uno mejora la alimentación de la ciudadanía puede bajar la incidencia de cáncer y enfermedades cardiovasculares entre un 40 y 50 por ciento”, aclaró Eduardo Atala, médico de la Universidad de Chile y representante de la Sociedad Chilena de Nutrición
Los senadores manifestaron su intención de que no se siga defendiendo los intereses de los empresarios y colocar en primera prioridad la salud de todo los chilenos, lo que quedará en duda según la votación que se den en el Senado el martes y en la Cámara de Diputados el miércoles. Si no prospera la moción, el Ejecutivo tiene la facultad de presentar un nuevo proyecto corregido.
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